Crónica de una muerte anunciada: Diabetes
Actualizado: 18 abr
Permítame comentarle querido lector que la diabetes mellitus ha sido reconocida desde hace miles de años como una enfermedad, no es algo nuevo, se tienen registros de textos médicos del antiguo Egipto como el Papiro Ebers escrito alrededor del 1550 A.C., dónde se puede observar las menciones de una afección con “exceso de orina”, incluso en la India tenían una enfermedad llamada mas humeha que traducida significa orina de miel, pero cómo se dieron cuenta; básicamente observaron que las personas perdían peso de forma misteriosa, y que las hormigas eran atraídas por la orina la cual era inexplicablemente dulce.

De ahí nos vamos hasta Grecia con el médico griego Apolonio de Menfis quién por el año 250 A.C. le otorga el nombre de diabetes a esta enfermedad lo que por sí solo significaba orina excesiva, no fue hasta 1675 que el médico Thomas Willis le añadió el término mellitus qué significa miel.
Actualmente creemos tener la solución; una dieta balanceada, ejercicio moderado, evitar el consumo excesivo de alcohol, de tabaco, no consumir alimentos procesados, pero al parecer no es suficiente y creo que nunca ha sido fácil ya que el abordaje tiene muchos factores, y la intervención de muchos especialistas, una de las anécdotas con las que me topé al revisar la información para esta impresión, y de las cuales me causó cierto grado de ironía fue la del médico francés Pierre Pierri (1794-1879), quien aconsejaba a los diabéticos que ingirieran grandes cantidades de azúcar, él creía que ésta se perdía al orinar, y entonces el cuerpo empezaba a generar un desequilibrio, lamentablemente un colega suyo diabético tuvo la mala idea de seguir su tratamiento y sucedió lo que, actualmente sabemos por lógica; falleció, es por ello que he querido citar este caso debido a que genera un precedente para saber lo que no se debe de hacer con este tipo de pacientes, pero lo seguimos haciendo ya no tanto por una prescripción sino por un hábito de vida que nos está matando.

Pero no todo es trágico en la historia en 1889 los doctores Joshep von Mering y Oskar Minkowski, de la universidad de Estrasburgo, Realizaron un experimento qué cambiaría la visión de millones de profesionales de la salud en el mundo, le retiraron el páncreas a un perro, (lo recordarás por ser el órgano que tiene forma de coma (,) y que se encuentra entre el estómago y el intestino) ellos descubrieron que al realizar esta intervención el perro empezó a orinar con una frecuencia anormal, lo cual era reconocible como un síntoma de diabetes, al hacer el análisis de la orina descubrieron que estaba “azucarada”.Si a esto, le sumamos las declaraciones en 1910 de sir Edwar Sharpey- Schafer fundador de la endocrinología dónde proponía que una hormona era la causante de la diabetes, la cual bautizó como insulina del latín insula qué significa “isla”, y es curioso puesto que esta hormona se produce en los islotes de Langerhans, específicamente en el páncreas.
Entonces estimado lector te darás cuenta que nuestra historia con la diabetes ha sido una constante evolución, pero no fue hasta 1921 donde se hizo el descubrimiento del siglo, a manos de Frederick Banting, Charles Best y John Mcleod, ellos hicieron un descubrimiento revolucionario, aislaron la insulina procedente de vacas, con la ayuda de James Collins encontraron la manera de purificarla, para poder administrársela a su primer paciente en 1922, para el siguiente año más de 25000 pacientes ya estaban siendo tratados con insulina inyectada, cabe mencionar que recibieron el premio nobel de fisiología y medicina por su logro.
En 1959 formalmente se logró determinar 2 tipos de diabetes, el tipo 1 también conocido como insulinodependiente. y el tipo 2 o diabetes no insulinodependiente, actualmente sabemos que esos términos no son del todo exactos, puesto que tenemos pacientes tipo 2 que dependen de la ingesta de insulina, por suerte no fue hasta el 2003 cuando los términos insulinodependiente y no insulinodependiente, por fin fueron abandonados para simplemente manejar diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2.
No me dejaras mentir que tenemos una larga historia tan solo con identificar qué es lo que está sucediendo, cuál es la causa, cuál es el órgano, la hormona, la estructura, para poder generar un tratamiento, y que este tratamiento funcione en todos los aspectos de las personas que viven actualmente con diabetes.
bibliografía
Navor, J. J. R. (2022). Diabetes para fisioterapeutas.: Guía rápida para el abordaje fisioterapéutico en diabetes tipo 2. amazon kindle.




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